jueves, 23 de marzo de 2017

Si una noche de invierno un viajero

Libro: Si una noche de invierno un viajero
Autor: ITALO CALVINO
Género: Ficción Literaria
Editorial: SIRUELA
Fecha de publicación: 1979
Número de páginas: 267




Sinopsis:
"Es una novela sobre el placer de leer novelas; el protagonista es el lector, que empieza diez veces a leer un libro que por vicisitudes ajenas a su voluntad no consigue acabar. Tuve que escribir, pues, el inicio de diez novelas de autores imaginarios, todos en cierto modo distintos de mí y distintos entre sí: una novela toda sospechas y sensaciones confusas; una toda sensaciones corpóreas y sanguíneas; una introspectiva y simbólica; una revolucionaria existencial; una cínico-brutal; una de manías obsesivas; una lógica y geométrica; una erótico-perversa; una telúrico-primordial; una apocalíptica alegorica. Más que identificarme con el autor de cada una de las diez novelas, traté de identificarme con el lector".


Esta obra es un claro ejemplo de una narración no lineal, incluso escrita antes de la gran incorporación de los medios y las tecnologías de la información y la comunicación a la vida cotidiana.

Si una noche de invierno un viajero ofrece un continuo inicio de historias que se insertan en una historia superior que tiene un inicio, una continuidad y un fin, y de las que ellas son solo piezas. Esa historia superior, que como si de un exoesqueleto se tratara da unidad a todos las historias inconclusas, es la del Lector-personaje.

Se trata de una novela está estructurada siguiendo un esquema de reiteración continua y doble que nos lleva a leer por un lado lo que le pasa al Lector (que se pretende nosotros en aquellos pasajes escritos en segunda persona) y por otro lo que éste (y también nosotros) lee, estableciendo así una dinámica que no por repetida estará exenta de sorpresas. 

Este libro es el fruto de llevar a sus últimas consecuencias el deseo de Calvino de escribir diez novelas “apócrifas”. Es decir, novelas que pese a estar escritas por él están escritas como si no fuera él su autor, jugando al escribirlas con la idea de imaginar a diez autores diferentes a sí mismo y entre sí para cada una de ellas. Esta pretensión implica que tanto la temática como el estilo de todas ellas deben ser diferentes, pero aún así suficientemente atractivos para mantener la atención del lector. Y lo consigue, pese a los altibajos. Altibajos que después de pensarlo me parece que son insalvables hasta para el mejor de los escritores porque, por un lado, es imposible que todos los capítulos siendo tan diferentes gusten lo mismo, como no todos los autores gustan lo mismo, ni siquiera las obras de un mismo autor; y por el otro, porque la extrema desorientación y aparente inconexión entre ellos en varios momentos pueden conducir al abandonó.
Una vez concluida, e incluso en momentos durante su lectura, uno tiene la sensación de estar leyendo fragmentos de un desorganizado conjunto reunido en forma de novela, que pese a todo tiene una unidad y un sentido, aunque sea lúdico. 

Pese a la artificiosidad de su construcción es una novela que engancha cuando uno se relaja, se concentra, y goza de los detalles, de los fragmentos, reflexionando sobre ellos, pero sin desesperarse, dejando a un lado ese sentido final y clarificador, omnicomprensivo, que tenemos por costumbre exigir. Ese aroma a novedad y extrañeza es lo que repele o atrae, según el lector, pero que no deja nunca indiferente.

En definitiva, se trata de un texto contextualizado en la posmodernidad, considerando fundamentalmente sus estrategias textuales organizacionales generativas de construcción, las cuales portan implícitamente una nueva concepción del género novelesco y metafóricamente un cambio en la concepción del mundo tradicional.




No hay comentarios:

Publicar un comentario