Libro: Si una noche de invierno un viajero
Autor: ITALO CALVINO
Género: Ficción Literaria
Editorial: SIRUELA
Fecha de publicación: 1979
Número de páginas: 267
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Sinopsis:
"Es una novela sobre el placer de leer novelas;
el protagonista es el lector, que empieza diez veces a leer un libro que por
vicisitudes ajenas a su voluntad no consigue acabar. Tuve que escribir, pues,
el inicio de diez novelas de autores imaginarios, todos en cierto modo
distintos de mí y distintos entre sí: una novela toda sospechas y sensaciones
confusas; una toda sensaciones corpóreas y sanguíneas; una introspectiva y
simbólica; una revolucionaria existencial; una cínico-brutal; una de manías
obsesivas; una lógica y geométrica; una erótico-perversa; una
telúrico-primordial; una apocalíptica alegorica. Más que identificarme con el
autor de cada una de las diez novelas, traté de identificarme con el
lector".
Esta obra es un claro ejemplo de una narración no lineal, incluso escrita antes de la gran incorporación de los medios y las tecnologías de la información y la comunicación a la vida cotidiana.
Si una noche de invierno un viajero ofrece un continuo inicio de historias que se insertan en una historia superior que tiene un
inicio, una continuidad y un fin, y de las que ellas son solo piezas. Esa
historia superior, que como si de un exoesqueleto se tratara da unidad a todos
las historias inconclusas, es la del Lector-personaje.
Se trata de una novela está estructurada
siguiendo un esquema de reiteración continua y doble que nos lleva a leer por
un lado lo que le pasa al Lector (que se pretende nosotros en aquellos pasajes
escritos en segunda persona) y por otro lo que éste (y también nosotros) lee,
estableciendo así una dinámica que no por repetida estará exenta de
sorpresas.
Este libro es el fruto de llevar
a sus últimas consecuencias el deseo
de Calvino de escribir diez novelas “apócrifas”. Es decir, novelas que pese
a estar escritas por él están escritas como si no fuera él su autor, jugando al
escribirlas con la idea de imaginar a diez autores diferentes a sí mismo y
entre sí para cada una de ellas. Esta pretensión implica que tanto la
temática como el estilo de todas ellas deben ser diferentes, pero aún así
suficientemente atractivos para mantener
la atención del lector. Y lo consigue, pese a los altibajos. Altibajos que después de pensarlo me parece que son
insalvables hasta para el mejor de los escritores porque, por un lado, es
imposible que todos los capítulos siendo tan diferentes gusten lo mismo, como
no todos los autores gustan lo mismo, ni siquiera las obras de un mismo autor;
y por el otro, porque la extrema desorientación y aparente inconexión entre
ellos en varios momentos pueden conducir al abandonó.
Una vez concluida, e incluso en
momentos durante su lectura, uno tiene la sensación de estar leyendo fragmentos
de un desorganizado conjunto reunido en forma de novela, que pese a todo tiene
una unidad y un sentido, aunque sea lúdico.
Pese a la artificiosidad de su
construcción es una novela que engancha cuando uno se relaja, se concentra, y
goza de los detalles, de los fragmentos, reflexionando sobre ellos, pero sin
desesperarse, dejando a un lado ese sentido final y clarificador,
omnicomprensivo, que tenemos por costumbre exigir. Ese aroma a novedad y
extrañeza es lo que repele o atrae, según el lector, pero que no deja nunca
indiferente.
En definitiva, se trata de un texto
contextualizado en la posmodernidad, considerando fundamentalmente sus
estrategias textuales organizacionales generativas de construcción, las cuales
portan implícitamente una nueva concepción del género novelesco y
metafóricamente un cambio en la concepción del mundo tradicional.

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